La Jirafa

Un suplemento cultural que se publica todos los sábados en las páginas del Diario de Zapotlán, realizado por personas de la región sur de Jalisco, aunque con colaboraciones de cualquier parte del mundo.

Julio 28, 2008

Fábula gótica

Ayante Oceguera T.

Para Judith

Camina solo por los caminos, expulsado de su pride el joven lobo; dos pares de huellas pintadas en línea recta entre la nieve, en las arenas del desierto, grabadas en los cantos mohosos de los bosques.

Una noche de luna llena subió a una montaña, pensando que tal vez acercándose a la luz podría apagar su tristeza, –decepción– como todo siguió igual no le quedó más que comenzar a aullar. Así estuvo, aullando, durante nueve años. Finalmente paró, y al abrir los ojos, descubrió que en esa montaña había una cálida y obscura cueva, al fin encontró sosiego, ocio, tiempo, para hablar con sus consanguíneos idos, extintos.

Cuarenta años después vio pasar corriendo a una criatura misteriosa junto a la montaña, quiso gritarle, pero después de años de soledad había olvidado cómo hacerlo, estaba cautivado, corrió tras ella en una persecución desaforada. Ella voltea, descubre a su perseguidor y entonces sonríe; cuatro pares de huellas pintadas, revueltas, en línea recta entre la nieve, en las arenas del desierto, grabadas en los cantos mohosos de los bosques. El lobo se da cuenta que alcanzará a esa especie de gata grande con pelaje negro, sólo cuando ella quiera ser alcanzada; cuatro pares de huellas pintadas, revueltas, en línea recta entre los páramos secos, entre los pastizales de las sabanas.

Ella por fin se detiene, se acarician, se lamen y se relamen; cuatro pares de huellas pintadas, un par junto al otro, entre la nieve, en las arenas del desierto, en las piedras mohosas de los bosques, en los páramos secos, entre los pastizales de las sabanas y en la tundra nevada.

En su vagar llegaron, exhaustos, a cierto bosque. Se echaron a dormir y al abrir los ojos descubrieron que se encontraban solos, excepto por la caza, que en ese bosque abundaba, además corrían cuesta arriba un arrollo de vino tinto y otro de cerveza obscura, el lobo al fin encontró paz. Esa soledad de dos en el bosque de calidez primordial los rejuveneció. Infinitos días de sosiego. Tranquilidad. Calma.

Una noche al salir a pasear, él encontró un blanco, una presa pequeña, estuvo siguiendo por un tiempo indeterminado al roedor, pasando por variados caminos; al final se adentraron en un laberinto de espinas, cuando el lobo creyó que lo había acorralado, el roedor saltó a un agujero, el lobo lo siguió; la persecución continuó entre túneles subterráneos hasta que el perseguido dejó sus patas tras de sí y aplastó su cuerpo para poder colarse por una grieta, desapareciendo.

El lobo cruzó las desconocidas fronteras del bosque maravilloso hace mucho, perdiendo la ruta hacia su amada…

Camina solo por los caminos, expulsado el joven lobo; dos pares de huellas grabadas en línea recta entre los cantos mohosos de los bosques, en las arenas del desierto, pintadas en la nieve.

criado por suplementolajirafa    12:23 pm — Categoría: La Jirafa

Una velada con David Huerta

Milton Iván Peralta

La cita era a las ocho de la noche, pero David Huerta pasó al lado de la estatua de Arreola a las 8:15, cruzó el umbral de la puerta, y dos pasos más adelante estuvo parado unos minutos, hasta que Orso Arreola bajó y se unieron en un abrazo.

A las 8:30 de la noche, del pasado miércoles 23 de julio, inició la presentación del poeta David Huerta, en la Casa Taller Literario “Juan José Arreola”, Orso dio unas palabras de bienvenida –que no valen la pena recordar- y después otra persona –que tampoco vale la pena recordar su nombre ni lo que medio leyó, muy científico, lleno de tecnicismos-, que entre los dos se llevaron la primera hora, la cual provocaron la salida de algunos asistentes. Pero la espera valió la pena, David Huerta por fin tuvo la palabra, y leyó unos poemas, los asistentes poco a poco fueron saliendo de la modorra en la que los dos primeros los sumieron.

De la reunión de David Huerta con los zapotlenses comentó “se trata más bien de una especie de tertulia que la gente se acerque y discuta acerca de este género que constituye la base de la literatura”.

La reunión se basó más en una lectura de sus poemas y a responder preguntas de algunas personas del público. Una señora le cuestionó de cómo inducir a los niños a la lectura, contra la televisión, a lo que David Huerta respondió: “prefiero no ponerme en contra de los medios en sí mismos, sino de la utilización que de ellos se hace. Yo veo mucha televisión, no voy a mentir y decir que veo siempre los canales culturales, pero luego en las encuestas resulta que todo mundo está viendo el canal cultural; veo también los deportes y las noticias, algunas series que me resultan interesantes, comedias, y mucho de la televisión cultural, y me doy cuenta claramente que el uso descomedido, explotador e ignorante de los medios, es lo que hace daño, no los medios mismos, ellos pueden aportar y lo hacen. Y puede decirse lo mismo desde el otro lado de la trinchera de los libros: bueno, ahí está mi lucha, ahí están Los protocolos de los sabios de Sión, que son libros verdaderamente venenosos, prejuiciosos y perjudiciales”.

Siguió contestando preguntas a cerca de su obra. Ya al final antes de que se fuera a tomar una copa, mientras le acariciaba la cabeza a Vanessa –una niña de 5 años- respondió al cuestionamiento ¿El mundo sigue siendo una mancha en el espejo?
“Sí. No está limpio, y no se refleja uno en el él con toda diafanidad”.

Olvidar

Aquí están los nervios
que envuelven, como un papel fragante,
las melodías obtusas
del rencor.
Y aquí la risa
como un pájaro ebrio…

Escuchar. Olvidar. Dos neblinas.
La espuma del sufrimiento
cala en el encaje náufrago
de mi silbido matinal.
Aquí están los sonidos
olvidadizos, las crepitaciones
que amarillean.
Una vez más,
todo será escuchar
u olvidar.

Olvidaré estos doblados
enigmas, estos relojes
rectilíneos de esperas, este cuerpo
ajeno
en la llama de sándalo.

criado por suplementolajirafa    12:20 pm — Categoría: La Jirafa

Julio 17, 2008

Sencillez, complejidad

José de Jesús Juárez Martín

Por sencilla y fugaz que haya sido una vivencia nuestra, tuvo la propiedad de construirse con muchas otras en la urdimbre de la vida, tan importante como todas.

Querer olvidar algo de nuestro pasado, equivale a desestabilizar nuestra vida que singular e irrepetible vivimos por el sendero único que transitamos

Somos los protagonistas, dueños, arquitectos de nuestro camino, lo buscamos, construimos, sufrimos y gozamos, pero en ocasiones, la vida nos empujan en una vorágine de acontecimientos qué apenas tomamos consciencia, pero cuando los aceptamos, son nuestros, inciden en la esencia de nuestro ser y nuevamente somos los autores de nuestro destino.

 

criado por suplementolajirafa    10:53 am — Categoría: La Jirafa

C o l o r e s

Salvador Flores Cobián

Estando una ocasión con camaradas,
hablábase de gustos en colores,
del cielo, del mar y de las flores,
mezclados en bellas pinceladas.

-Es hermoso, decían, el amarillo,
las flores lo lucen muy ufanas,
de todos, agradable y más sencillo,
cual sol que se levanta en las mañanas.

-Diré que para mi es el predilecto,
aquel que me recuerda la abundancia,
de valles y bosques sin distancia,
o mares de fondos imperfectos.

-Prefiero ese color, otro confiesa,
el que en un día lluvioso el cielo baña,
pues siempre me recuerda la tristeza,
que a veces si estoy solo me acompaña.

-Para mí gusto, tal vez incomparable,
ese color que corre por mis venas,
si ese correr cesara, es probable,
se detendrían también mis tristes penas.

- Pero ¿no es cierto? Que no hay color más bello,
que aquel que puede mirarse en lontananza,
cuando Helios nos da un débil destello,
que muere al igual que mi esperanza.

-Convengo, de razón tú no estás falto,
más siento para mí, que es más bonito,
aquel que se le admira, allá en lo alto,
y acaba por perderse en lo infinito.

Tal vez más bello, nadie puede negar,
quizá no comparable con ninguna,
la hermosa luz que miro reflejar,
y ese color plateado de la luna.

-Pero es sin duda, una gran maravilla,
en el cielo admirar esa amalgama,
cuando en cielo lluvioso el sol brilla,
así del arco iris, formándose la gama.

criado por suplementolajirafa    10:51 am — Categoría: La Jirafa

El proyector del abuelo

José Luis Vivar

Esa noche de verano un anciano camina por una solitaria calle, sin percatarse que dos sujetos lo vienen siguiendo. Alcanzan a verlo cuando llega a su casa. Avienta la chamarra en el sofá, recorre las cortinas y desaparece. La luz del baño se enciende. Ahora se encuentra en la cocina preparándose de cenar: un vaso de leche tibia con unas galletas de soda.

Mientras se dirige a la recámara, los sujetos entran y se esconden detrás de las cortinas de la sala. El abuelo se ha cambiado: viste un short, una camiseta sin mangas y botines negros. Los hampones contienen la risa. Sobre la mesa coloca un proyector de dieciséis milímetros tan obsoleto como él mismo.

Abre una lata y con torpeza consigue embonar una película. Se retira para regresar con una pantalla portátil la cual instala en mitad de la sala. Los tipos ya han desenfundado sus navajas, pero a señas convienen esperar. Sus temblorosos dedos encienden el proyector.

La cinta es a colores pero está bastante maltratada, y además carece de sonido. Una panorámica de la cámara muestra una función de box nocturna. Se detiene sobre el cuadrilátero donde un joven pelirrojo tira jabs certeros a su maltratado oponente, un muchacho de rasgos indígenas. Se aprecia al público escandalizar furioso. En unos carteles se puede leer CERILLO, que es como se le conoce al peleador estrella.
La película avanza. Es otro round. La cámara se mueve demasiado y sólo se ven fragmentos de los contendientes, las luces del ring y el rostro agitado del réferi. De pronto la imagen se establece. El Cerillo tiene ahora una liguera cortada en la ceja izquierda, lo cual no impide que siga manteniendo su ritmo. Tras una serie de fintas consigue arrinconar a su oponente contra las cuerdas. Enloquecido comienza a masacrarlo. La multitud excitada se levanta de sus asientos.

Hartos de esperar, los fulanos salen de su escondite y se van encima del solitario espectador que no es ningún octogenario sino un joven pelirrojo fornido quien ágilmente los desarma y comienza a golpearlos con verdadera saña. La película sigue proyectándose. Antes de que el muchacho indígena se derrumbe, una corpulenta mano ensangrentada apaga el proyector.

Oscuridad absoluta.

La luz de una torreta les hace recobrar el conocimiento aunque no pueden moverse. Saben que están tirados a media calle. Alcanzan a distinguir al viejo en la puerta de su casa conversando con un policía. Los camilleros del forense cubren sus cuerpos con sábanas blancas y se apresuran a subirlos al interior de una vagoneta. Los aterrados delincuentes gritan enloquecidos, pero como en la película que presenciaron, nadie puede escuchar sus gritos.

criado por suplementolajirafa    10:49 am — Categoría: La Jirafa

Julio 9, 2008

Julio y agosto: lluvias, vacacionesÂ…

Por si no lo saben, de esto está hecha la vida,
sólo de momentos, no te pierdas el de ahora.

Jorge Luis Borges

 

José de Jesús Juárez Martín

 

El inicio del año romano era en marzo antes del nacimiento de Cristo cuando febrero sufrió modificación porque se dispuso que cediera un día para el quinto mes del año y llevara el nombre de “Julio” en honor de Julio César y a febrero .lo recortaron a 29 días, años después, ya Augusto como Primer Emperador se le dedicó el sexto mes del año con el nombre de “Agosto”. Restando también un día a febrero para que quedará mutilado en dos días.

Estos dos meses, julio y agosto, meses sucesivos con 31 días como diciembre y enero, por tradición han coincidido en Jalisco con las vacaciones escolares con el antiguo Calendario Escolar B, que hace años unificara la SEP con el Calendario “A”, que iniciaba después del día de Reyes en enero de cada año, especialmente en el Distrito Federal, por consecuencia ellos no tenían las vacaciones de verano como los jaliscienses que se prolongaban desde, el veinte de junio al dos o primer lunes de septiembre. ¡Qué tiempos don Simón!

Leí, sobre el tema una propuesta interesante de José Luis Vivar del uso más racional del receso de julio y agosto donde invita a los niños, jóvenes y padres a no desperdiciar en el absoluto ocio las seis semanas que conceden de vacaciones a los alumnos del Sistema Nacional Educativo, porque hay universidades que los semestres son cuatrimestres, “qué alguien, me explique” porque la sociedad no descansa, sigue su evolución, su desarrollo. Una realidad es el descanso necesario, parte de la obligación laboral para sentirnos bien y rendir más en las actividades cotidianas; otra cancelar toda acción o experiencia formativa por un capricho de la pereza, que en el mejor de los casos, sólo será de atraso en el logro de competencias personales.

Redistribuir los deberes caseros, practicar la lectura libre, comentada, dirigida, son oportunidades para seguir educando en el ámbito del hogar y fortalecer la relación que sufre una crisis enorme durante la adolescencia, practicar el campismo ecológico, pertenecer a un taller literario, de actuación; o el catecismo parroquial, pero cuidado con caer con personas no profesionales.

 
Los cursos de verano de diferentes modalidades, tienen el rango común que se escogen según los intereses, menos horas y diseñados entre esparcimiento aprendizaje, socialización y alternativas de formación. Más que nunca cuidemos que cada acción lleve un propósito de crecimiento personal, humano basado en el respeto, cuidado a la naturaleza, a la sociedad y al patrimonio social como jardines, bosques, ciudad: así todos saldremos ganando, porque pienso como la sentencia popular “la pereza es la madre de todos los vicios”
Si cultivásemos como algunos antiguos griegos, (aseveran unos filósofos) el ocio como oportunidad para discurrir, imaginar, pensar, probar, intentar, experimentar, crear y recrear, sería la negación de ocio, una ocupación diferente con productividad observable para todos en el espacio temporal se crearían los “nuevos negocios” que como “pasatiempo preferido” nos ocuparían.

Sólo pocas familias tienen recursos económicos para vacacionar seis o siete semanas, si los cambiamos por días ya entramos en algún plan modesto e igualmente interesante, porque viviremos las vacaciones aportando el escenario de nuestra experiencia, y asociando las nuevas impresiones en un “collage” que será beneficioso y divertido aunque sea dentro de la propia ciudad reconociendo lugares, midiendo, rodeando la laguna, observando atardeceres, redimensionando el panorama desde “Los Compadres”, “El Nevado” “La Fortuna” único y disfrutado desde hace años, por eso debemos ser creativos durante el resto del tiempo con los muchachos, porque los mayores, estaremos ocupados en la preparación de algo o añorando lo que no hicimos o afrontando algún problema, ojala sea real , no imaginario. Gracias. Hasta luego.

criado por suplementolajirafa    10:55 am — Categoría: La Jirafa

Julio 3, 2008

La herencia de Márai

La vida es lo que es, lo que es
en vista de un pasado que sobre
el presente actúa y vuelve actuar.

Ortega y Gasset

Irma Eréndira Magallón Gudiño

Escritor de origen húngaro, Sándor Márai es un hombre de ideales humanistas, en su escritura deja fluir una estela de pensamientos brillantes con exquisita sensibilidad. Él intenta buscar las raíces del ser humano, esa urdimbre escindida, manantial donde se engendran las pasiones primigenias, descubre y comparte esas dicotomías que encontramos aún en el universo entero: vida-muerte, amor-desamor, esperanza-desilusión, bondad-maldad, verdad -mentira.

Márai comparte su creación con palabras incisivas, lúcidas e insoslayables, él nos cautiva y seduce; esta forma de narrativa es la que ha llevado a considerar a Sándor Márai uno de los mejores escritores de la literatura contemporánea, ha sido incluso comparado con Thomas Mann.

En La Herencia de Eszter, vida y literatura se funden, es una bella historia de amor y desencuentro, narrativa nostálgica y elegante, los personajes viven en el pasado, se niegan a asumir el reto y la responsabilidad de emerger de esa parálisis de sentimientos, su espiritualidad es como una luz tenue y suave que cualquier ráfaga de viento puede apagar… o revivir

criado por suplementolajirafa    5:36 pm — Categoría: La Jirafa

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