Octubre 22, 2008
Milton Iván, el contador de historias
Rafael Hernández Guizar
“Y como dijo Dios, cruzándose de piernas: veo que he creado muchos poetas, pero muy poca poesía”, frase –que es del poeta Charles Bukowski- con la que se define a sí mismo y al mundo que lo rodea, en un momento en el que hay muchos que quieren escribir, pero pocos lo logran.
Milton Iván Peralta Patiño, quien desde siempre soñó con la posibilidad de ser periodista, encontró su mejor oportunidad en Zapotlán, ciudad que lo vio nacer y le brindó la posibilidad de realizar su más grande anhelo.
“Desde niño quise escribir y mi padre siempre compró el periódico, compraba mucho el Ocho Columnas y El Libertad, ahí inició el gusanito, después tuve un amigo que trabajo aquí en el Diario y leía los tres”.
Diario de Zapotlán, constituyó para él, la posibilidad de escribir de otra de sus más grandes pasiones, la literatura, cosa que llega a él en forma indirecta pero con gran fuerza.
“Primero quise estudiar psicología, y no quedé en listas, actualmente estudio la licenciatura en Ciencias de la Comunicación, después me invitaron a un taller literario, y tiempo después, vine aquí al Diario y pedí la oportunidad de publicar, el entonces director, me dijo que abriera una sección, le llamé La Jirafa y escribía sobre cultura y ahí empecé desde hace cinco años, meses después me contrataron.”
El oficio del periodismo, es sin duda alguna, uno de los más difíciles y sacrificados, afirma Iván Peralta, quien recalcó la responsabilidad que se adquiere pues “nosotros informamos y también educamos a mucha gente”, dijo.
Sus preferencias, son con la gente, abordando temas especiales, contando historias, además de noticias. “No me gusta entrevistar a los políticos y que te digan que es lo que están haciendo porque a final de cuentas es su obligación y estarlos celebrando porque hagan su trabajo, no me agrada, me gusta más el lado humano, ver a la gente que colabora con este reloj llamado civilización, me deja satisfecho conocer gente nueva, tener buenas y malas experiencias”, apuntó.
“De las entrevistas que me siento orgulloso, es el haberle sacado unas palabras al Sub Comandante Marcos, bueno, realmente no es un orgullo, pero no cualquiera lo hace. De las que sí me siento orgulloso fue la que le hice al escritor Óscar de la Borbolla, una entrevista larguísima; también a Fernando del Paso, para mí esas son las entrevistas más significativas.”
Hay historias que nos marcan para siempre, recuerdos que pueden llenarnos de orgullo durante toda la vida. La desgracia de alguien, se convirtió en su oportunidad de servir:
“El año pasado, yo iba en el camión, observé un incendió y me bajé, al principio creí que eran sólo ramas, pero los de Protección Civil me permitieron pasar y vi que había un cuartito, como de 5 por 5, ahí había un colchón que servía como puerta, el piso era de tierra, ahí vivía un señor de 78 años y estaba sólo, porque su casa se le calló en el temblor del 85, afortunadamente el señor no estaba –a la hora del incendio- porque estaba trabajando en el tianguis, todos sacaron la información por el lado de la policíaca, era don Chuy que ganaba sólo $40 pesos al día, lo entrevisté y platique con él… gracias a eso, recibió ayuda por parte del Ayuntamiento”.
Periodismo y servicio a la comunidad, son la filosofía de este joven editor del periódico, quien a sus 26 años, es autor de uno de los más fascinantes cuentos de esta región, Zapotlán nunca se acaba.
criado por suplementolajirafa
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