Noviembre 4, 2008
Ofrendas de muertos
Carlos Roberto Vázquez
Desde los tiempos más remotos, antes de la era prehispánica, nuestros antepasados ya veneraban a los difuntos, y desde esos lejanos tiempos hay evidencias de que ya enterraban a sus muertos, acompañados de gran variedad de olorosas flores, existen vestigios que antes de la época pre colombina ya se hacían ritos para reverenciar a los difuntos.
Ya han pasado muchísimos años, que el dos de noviembre se instituyo el Día de Muertos y en toda la república mexicana se veneran a todos los seres queridos ya fallecidos, ese día todos los cementerios se ven rebasados por todas las familias que van a rezar y a recordar a sus difuntos.
Dentro de estas tradiciones se entrelazan las dos culturas, como es la prehispánica y la cultura española con la religión católica, pero siempre predomina la cultura indígena de nuestros ancestros, con sus altares y ofrendas de muertos.
Existen muchas formas de hacer los altares, pero lo más común lo hacen en miles de hogares ya que sobre una mesa grande, se cubre con un mantel de papel picado en donde se acomodan las fotografías de sus familiares fallecidos, con varias veladoras y se adornan con ramos de flores de tzempasuchitl, acompañados de comidas, bebidas y aguas que más les gustaba a los muertos, todo en platos, vasos y ollas de barro y que no falte el humo de copal o incienso.
Con esos elementos, se tiene la creencia que eso ayuda a sus muertos, por el tránsito de la vida hacia la muerte, otras ofrendas o altares se realizan en atrios o lugares abiertos pero sobre todo en las escuelas, en las que concursan los estudiantes por el altar más genuino y tradicional y algunas escuelas me invitan como juez.
Las ofrendas más importantes deben de tener 7 niveles ya que cada nivel representa los 7 pasos que tiene que traspasar el alma del difunto para poder descansar; en mis muchos años de andanzas he vivido la experiencia del día de muertos, en Mitla en Oaxaca, en el pueblo de tlahua, en el distrito federal, también en la isla de Janitzio, en Michoacán:
En Guadalajara hay un hermoso campo santo de panteón de belén y se encuentra en la parte posterior del hospital civil viejo y este panteón fue cerrado en 1896 y es una arquitectura extraordinaria de neoclásico barroco y gótico, existe una bella arquería y hay 900 lapidas sobre la pared.
En el centro se encuentra un hermoso mausoleo, dedicado a los hombres ilustres de Jalisco, en cuyos nichos reposan o reposaron, personajes como el gobernador Ramón corona, José Rolón, Alfredo R. Plasencia, Luis Pérez Verdia, Manuel López Cotilla y otros distinguidos jaliscienses, en la política, la educación, la ciencia la literatura, la música y otras artes; algunos de ellos fueron cambiados a la rotonda de los jaliscienses ilustres, este panteón del recuerdo fue cerrado hace mas de 100 años y fue declarado como monumento histórico.
Desde esos tiempos, se escuchan muchas leyendas como la de aquel hacendado muy rico que murió sin dejar herederos, y toda su fortuna la ofreció a quien le rezara todas las noches un novenario completo y la gente de este tiempo decía, que nadie soportó las 9 noches en el panteón y el único que aguantó se volvió completamente loco.
Durante muchos años este panteón de belén o romántico, estuvo medio abandonado, pero hace 12 años el gobierno estatal lo convirtió en un centro cultural en donde se dan talleres de diferentes ramas de la cultura y de las artes.
En la actualidad cada primero de noviembre se instala una gran ofrenda o altar de muerto tradicional, y a las 11 de la noche se hace un recorrido por toda el área, y edecanes con mucho conocimiento del tema van explicando lo que representa la ofrenda y sus 7 niveles, a las 12 de la noche un grupo de indígenas puros, cantan el alabado y a todos se nos enchina la piel y luego se presenta un gran espectáculo de luz y sonido.
Y hasta el próximo año.
criado por suplementolajirafa
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