Enero 30, 2009
Voces y letras de Zapotlán
José Luis Vivar
En el ámbito social lo que distingue a una ciudad son sus habitantes y las interacciones que realizan. A medida que los Ãndices de natalidad se elevan, dichos pobladores se multiplican y resultan más difÃciles identificarlos. Sin embargo, cada uno de ellos se distingue por su profesión u oficio que realizan dentro de la comunidad, algunos se vuelven personajes públicos, y otros, que suman la mayorÃa transitan de manera privada y anónima. En el terreno cultural suelen aglutinarse diletantes y creadores de cualquier manifestación relacionada con las Bellas Artes. De esa manera, dependiendo de su trabajo es como se les empieza a conocer.
           Por lo que respecta a Ciudad Guzmán, y concretamente en el campo literario, han existido y existen numerosos autores –coterráneos, espontáneos y emigrados- que refieren en sus páginas asuntos reales o ficticios sobre el contexto zapotlense y sus alrededores. De esa forma se integran lo mismo textos cientÃficos que géneros literarios, sin olvidar la crónica y el ensayo que dan testimonio a épocas anteriores y contemporáneas.
           La conjunción de todos estos autores –al menos una importante mayorÃa- se presentan en el libro Zapotlán en Libros, editado por Ediciones El Juglar, y cuyo autor es Fernando G. Castolo, cronista de la ciudad y apasionado de todo tratado bibliográfico sobre la ciudad en la que además de vivir, escribe y relata en forma apasionada.
           Aparte de ser un volumen de suma utilidad para el investigador que desee adentrarse en el alma bibliográfica de un pueblo jalisciense caracterizado por decenas de personajes que con su trabajo le han dado fama y gloria, sirve también para todo lector interesado en conocer lo que se ha dicho y se dice sobre este antiguo Valle del Tlayolan.
           Más que una elemental relación de textos, Zapotlán en Libros es una memoria abierta a los recuerdos y al presente; es un muestrario colorido que ilustra en trazos firmes libros publicados desde finales del siglo XIX hasta nuestros dÃas. Al mismo tiempo es un balance de esta musa inspiradora que al final de cuentas es la ciudad misma, quien sigue dando motivos para hablar de ella como si fuese un territorio femenino: tanto con el fervor lÃrico, exaltando sus formas, sentimientos y aromas; asà como también reprochándole su comportamiento, defectos y actitudes con quienes posan sus ojos en ella. Â
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           Ojalá que este esfuerzo no se limite a permanecer en dos o tres sitios donde se pueda adquirir. Es necesario que exista una mayor promoción, y que muchos de los libros sea posible hallarlos, o siendo optimistas, se logren reeditar al menos unos cuantos cuyas ediciones fueran agitadas.
           El trabajo, la dedicación y el cuidado de Castolo al ordenar cada una de estas fichas bibliográficas demuestra un profesionalismo a su vocación de cronista debido a que ha sabido reunir una diversidad de escritores lo mismo con reconocida fama literaria como aquellos que empiezan a dar muestras de talento en el difÃcil pero noble arte de escribir.
           Para concluir, algo que no debe pasarse por alto, es que a manera de apéndice, se incluye una lista de hombres y mujeres que como se mencionaba lÃneas arriba, han sabido llenar de orgullo a esta ciudad que en un tiempo fue famosa por sus frutos redondos, y cuyo perfume aún puede aspirarse en el mes octubre, cuando el aire huele a Zapotlán el Grande, tan inmemorial como el sol que lo alumbra.
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Castolo, F. (2009) Zapotlán en Libros. México: Ediciones el Juglar.
criado por suplementolajirafa
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