Enero 2, 2009
Recordando a Irma González
Jesús Vázquez Barragán
A mediados de la década de los 60 me asomé al mundo de la ópera en el Palacio de Bellas Artes. Los elencos de entonces los conformaban: Roberto Bañuelos, Marco Antonio Saldaña, Jorge Lagunes, David Portilla, Rafael Sevilla, Rogelio Vargas, María Luisa Salinas, Ernestina Garfias, Rosa Rimoch, Graciela Saavedra, Hortencia Cervantes, Cristina Ortega y, la reconocida internacionalmente Irma González; todos destacados cantantes mexicanos.
A Irma González la escuché en su madurez interpretando sus grandes éxitos operísticos, “La bohemia”, “Madame Butterfly”, “Carmen”, “Aída”, “Turandot” y “Fausto”, entre otras, en conciertos de orquesta sinfónica (sé que cantó más de 60 veces la novena sinfonía de Beethoven), y en recitales de canto y piano (su maestra de lieder fue María Bonilla, quien también lo fue de mi maestra de canto).
En 1985, cuando regresé a radicar a Zapotlán, dejé de asistir a la ópera. En noviembre de 1992, el Palacio de Bellas Artes anunciaba una gala de ópera en homenaje a Irma González (ella se había retirado de los escenarios). Era una oportunidad única de escuchar en una sola tarde a treinta cantantes de primera línea, acompañados por varios directores de orquesta sinfónica. Tenía verdaderos deseos de ir, pero disponía de poco dinero porque me estaba construyendo mi casa. ¿Por qué no se va en tren? dijo el maestro albañil, le sale barato. Seguí su consejo, en Guadalajara pedí un boleto de primera numerado (me costó $14.00 pesos), y al día siguiente llegué a México. El concierto fue gratis y, un agasajo para el oído; regresé satisfecho a Guadalajara por el mismo conducto y, al llegar trasborde otro tren a Zapotlán; pagué $5.00 pesos más. Me asombró gratamente la gran variedad gastronómica de vendedores que subían en cada estación, parecía como si el tiempo se hubiera detenido; lástima que no tuve oportunidad de repetir este viaje.

Estreno de “El Pessebre”. Narcós Costa y la soprano Irma González, saludando al final de la audición.
Por un tiempo no tuve noticias de la maestra Irma, ¿vivirá todavía? me preguntaba, fue contemporánea de mi maestra; supe que sus últimos años los dedicó a la docencia, su alumno más brillante fue Francisco Araiza, gloria del “bel canto” en el mundo.
En los primeros días de diciembre de 2008 me enteré que falleció a los 92 años. Un aplauso por su trayectoria y por todo lo que nos dio.
criado por suplementolajirafa
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