Marzo 30, 2009
San Antonio de Padua el santo de los milagros
El pasado 16 del presente mes en curso, tuvimos la visita en nuestra Ciudad Guzmán de una reliquia de San Antonio de Padua a la Parroquia de San Antonio y al Templo Franciscano de La Merced, dicha actividad pastoral se enmarca dentro de la conmemoración de los 800 años de la fundación de la orden franciscana. En el presente artículo de manera general ponemos a consideración del lector algunos rasgos de la vida y obra de este santo venerado y honrado universalmente por toda la iglesia.
Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar
San Antonio de Padua, universalmente conocido como el santo de los milagros o el santo patrono de las cosas perdidas, es mundialmente venerado, dado que ha sido uno de los santos más populares de la iglesia católica.
La iglesia dada su destacada virtud, lo nombró doctor de la iglesia, titulo que la institución fundada por Jesucristo da sólo a los hombres que han alcanzado de una manera sobresaliente su vida de santidad.
San Antonio por su forma insigne de vida y por su ejemplo, ha sido pieza de inspiración lo mismo para artistas, filósofos y teólogos.
Originario de la ciudad de Lisboa en Portugal y de origen noble misma que supo engrandecer desde su primeros años de vida, dado que daba ya muestras significativas de virtud y ciencia, que perfilaban y anunciaban la estatura espiritual que alcanzaría con el paso de los años.
Religioso primero con los Canónigos Regulares de San Agustín de donde tomaría toda la savia de las ciencias teológicas y posteriormente hijo de la recién fundada familia de San Francisco de Asís.
Desde hace años en los altares las chicas solteras lo tienen como patrón para conseguirles un buen partido y casarse, mismo que el santo sin quererlo o proponerlo tiene que ser objeto de sus caprichos al ser tradicionalmente volteado de cabeza.
Fue el primer maestro de enseñanza de teología en la orden franciscana por petición del propio San Francisco, dada su profunda ciencia y conocimiento, que compartió con sus hermanos de vida religiosa.
Hombre de acción, oración y sacrificio, en sus primero años en la península itálica vivió en un eremitorio, orando y viviendo de una manera austera como lo pedía la regla de su orden.
Tenía un conocimiento tan cabal y pormenorizado de la Biblia y los textos bíblicos que el Papa en un sermón y/u homilía le dio el mote del Arca del nuevo y viejo Testamento, dado que sabía muchos libros de la Biblia de memoria.
Hizo en vida innumerables y destacados milagros y favores, destacándose entre todos el milagro eucarístico del burro que se hinco ante el Santísimo que él portaba para demostrar la presencia real de Jesucristo en la eucaristía a los herejes.
Son celebres sus sermones, mismos que fueron escritos por solicitud de sus propios superiores, hasta la fecha nos llegan los ecos de su voz y su enseñanza a través de sus textos.
Actualmente su lengua se conserva incorruptible en una custodia en su basílica en Padua en Italia.
criado por suplementolajirafa
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