Marimar Pérez
Alfredo Hermosillo López, doctorante en Construcción Europea, especialidad, filología hispánica, análisis de traducción y literatura comparada por la Universidad de Lleida y traductor de escritores rusos habla en esta entrevista acerca de diversos tópicos relacionados con el tema de la traducción.
¿Cuáles son los pasos para realizar una traducción literaria profesional? Para mí la traducción es una forma de leer de modo más profundo e inteligente a los autores que me apasionan. Traduzco por gusto, y, para hacerlo, debo sentirme en complicidad con el escritor, apropiarme de su obra y convertirla en parte de mi biblioteca interior. Si yo traduzco Gógol y a Avérchenko es porque me gusta su escritura y me divierto con ellos; pero, cuidado, eso no significa que la traducción pueda ser hecha con negligencia o que uno pueda tomarse demasiadas libertades con el texto, mucho menos cuando se tiene la intención de publicarla, porque el traductor tiene bajo su responsabilidad la mediación entre lenguas y culturas. Pero volvamos a la pregunta, un traductor es primero un lector que interpreta de un modo u otro el texto de origen, y que lo hace suyo, ese es el primer paso; en una segunda etapa el traductor es un crítico que determina de cierto modo la recepción de la obra en su nuevo contexto y elige qué obras traducir y cómo hacerlo;finalmente, es un creador que reescribe su lectura en otra lengua, así que debe tener “instinto” literario, conocer bien la lengua de origen, y dominar los recursos estilísticos de la lengua de acogida. Además, por supuesto, de conocer ampliamente ambas culturas y la época en que se escribe la obra que traduce.
¿Es lucrativo ser traductor literario? EnMéxico, no, y me parece que en otros países tampoco. Por eso te decía que una buena traducción requiere que la hagamos por una motivación estética, si quiero traducir para ganar dinero tendría que hacer una traducción rápida, apresurada. Alguna vez leí que la novela de Solzhenitsin (escritor ruso, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1970) Un día en la vida de Iván Denísovich fue traducida al inglés en dos semanas (en Estados Unidos, y por supuesto, por intereses políticos, pues en esas fechas la novela estaba prohibida en Rusia). La obrita no es muy extensa, tendrá unas 150 páginas, pero de cualquier modo, una traducción tan apresurada no puede ser muy artística, hay que revisar, corregir, reescribir, cuidar la redacción, en fin, lidiar con los problemas lingüísticos a que se enfrenta todo escritor. El primer problema al que se enfrenta a un traductor en mexicano es que en nuestro país no es una actividad lucrativa y como académico tampoco tienes mucho reconocimiento por las traducciones que hagas, así que no queda otra que hacerlo por vocación.
Aparte del económico ¿a que otros problemas se enfrenta un traductor? A problemas lingüísticos, por ejemplo, el ritmo, el tempo y la melodía de una obra en ruso no pueden conservarse íntegramente en una traducción, pues al trasladar los sonidos de un idioma a otro siempre se pierde algo en el camino (o, siendo optimistas, algunos dirán que también se puede ganar algo en el camino, es decir, que no forzosamente el original es superior a la traducción). El texto traducido presenta, invariablemente, diferencias considerables respecto al de origen. En algunos casos, como el de Pushkin, la imposibilidad de una traducción adecuada del estrato fonético altera de tal modo el sentido de la obra que ésta queda muy disminuida. Gógol es también un escritor difícil de traducir, pues gran parte de su riqueza radica en el estilo. El estilo de Gógol es muy peculiar, fue un escritor al que le gustaba jugar con las palabras, elegirlas por su musicalidad; su sintaxis es también muy original y extraña; es difícil de trasladar eso a otra lengua. Tampoco es fácil traducir su humor. Digamos que con otros escritores, como Gorki, que se hicieron muy populares por sus ideas, la cosa es un poco más sencilla (nunca del todo fácil, por supuesto), pues no es precisamente un escritor valioso por su estilo, pero si a Gógol lo traduces mal, si le quitas la riqueza lingüística y dejas sólo las ideas, pues dejas a un escritor distinto, uno muy menor, que ya no es Gógol.
¿El traductor es un traidor? La mayoría de los que acusan de traición juzgan las traducciones según su exactitud, y fallan en esto de cabo a rabo, puesresulta casi imposible que una traducción literal, es decir, “fiel”, sea adecuada desde el punto de vista artístico. La traducción debe ser equivalente en sus aspectos comunicativo y estético, la equivalencia lingüística o es imposible, o resulta superflua. Tu pregunta pone el dedo en la llaga, para contestarla habría que escribir un ensayo que a su vez resultaría polémico, y, para muchos teóricos, equivocado. Resumo diciendo que existe desacuerdo entre quienes piensan que interpretar es recuperar el significado unívoco del texto, y los que aseguran que es buscar significados al infinito. Pero esta es una falsa dicotomía, pues queda otro camino, el de buscar una traducción fidedigna, es decir,ajustada al significado del texto y a sus valores estéticos, y que al mismo tiempo sea aceptable para su nuevo contexto (en nuestro caso, el de los lectores hispanos). Pero la teoría no lo resuelve todo, el traductor debe tomar decisiones, estar muy atento, y responder por los errores que pueda cometer. La tarea del traductor puede ser a veces ingrata, sin embargo, la imposibilidad de lograr una traducción perfecta no debe servirnos de pretexto para el uso y abuso del sentido del texto original.
La ruta del traductor. Si te encargan una traducción lo primero es conocer bien al escritor, empaparte de su obra y leer todo lo que sobre él caiga en tus manos. No puedes traducir, por ejemplo a Avérchenko sin conocerlo ni traducir a un cuento al momento en que lo estás leyendo, por supuesto que tendrías que haber leído primero el libro completo en ruso y releer tres veces subrayando los juegos de palabras, las partes difíciles de traducir, para después empezar con la traducción.
Yo nunca he trabajado con un escritor que no me apasione. Parafraseando a Paul Auster puedo exclamar ¿cómo podemos traducir libros que no nos sentimos ansiosos de leer?
Hermosillo es además catedrático de la Licenciatura en Letras Hispánicas del Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara, y tiene en la actualidad una beca otorgada por el Conaculta para estudios en el extranjero.