Octubre 26, 2009
Ópera desde Nueva York
Antonio Navarro
La ópera es, en términos simple y llano, teatro…pero, cantado. Voces y actuación representando igualmente personajes en escena. Vestuario y escenografía, luces y tramoya, completan el cuadro ante un público expectante que lo mismo verá un drama o una comedia; igual será testigo de un final feliz o de un desenlace trágico.
Si bien el teatro representa el libreto a través del parlamento, la ópera expresa lo propio mediante la melodía. Son, al fin, la dualidad de historias contadas y cantadas.
Se abre entonces el telón de proscenio para dar inicio al relato, la fábula, la leyenda, la epopeya, la ficción, el verismo. Todas y cada una de sus acciones en un desarrollo de matices y temperamentos, suspenso y clímax mediante una gradación de emociones entrelazadas en cada uno de los personajes representados.
Pero, he aquí que entonces, la música juega un papel importantísimo en
el devenir de la trama: viene a aumentar el potencial histriónico de sus protagonistas; eleva a tal punto la dimensión del drama que todo aquello se vierte y se convierte en una apoteosis de valores estéticos en su conjunto: literatura, pintura, artes escénicas, danza, ballet, actuación, efectos especiales y… música.
En un periodo de trescientos años, del Orfeo de Claudio Monteverdi, al Parsifal de Richard Wagner, se define todo este concepto de la ópera como tal; como el núcleo sagrado en donde confluye la comunión de todas las artes.
Llega entonces la ocasión, el momento de ver y escuchar este género, y sin duda uno de los escenarios de mayor importancia para vivir tal experiencia es el Metropolitan Opera House de Nueva York, que ofrece una de las mejores temporadas del bel canto a nivel mundial, y que ahora, afortunadamente, podemos disfrutar en vivo y en directo en transmisiones sabatinas que ofrece el Teatro Diana de Guadalajara, y ello mediante una pantalla gigante de alta definición, y que permite apreciar la ópera en toda su dimensión.
Previo a la puesta en escena se da una plática, una charla introductoria en la voz de expertos para que público asistente se familiarice con los detalles de la trama, los datos biográficos del autor, así como aspectos del montaje del título que verán esa tarde.
Enhorabuena por contar ahora con una oportunidad excepcional para acercarnos al disfrute y al conocimiento del drama musical dentro de las instalaciones del Teatro Diana de la Universidad de Guadalajara, el cual, seguramente, será punto de reunión obligado para diletantes y conocedores de este género, y con ello dar seguimiento a una tradición que nos vaya formando en el buen hábito como espectadores de las temporadas de ópera en vivo (tiempo real) desde el Met de Nueva York. Os recomiendo consultar la cartelera.
criado por suplementolajirafa
6:01 pm — CategorÃa: 
